El pasado 21 de abril Google modificó su algoritmo, anunciando que el cambio más drástico iba a ser el que afectaba a las web's no responsive . Tras este anuncio muchos se echaron las manos a la cabeza. Corrió como la pólvora el rumor de que las páginas no adaptadas a móviles iban a ser penalizadas, pero esto no es del todo cierto.

Con esta actualización de Penguin, el algoritmo de Google, lo que buscaban era premiar a esas web´s cuyo diseño fuese adaptativo a cualquier dispositivo (desktop, tablet o móvil) y en consecuencia eso hacía que las páginas no responsive perdieran posiciones en los resultados del buscador. Desde ese momento tu web o la de tu cliente puede perder visibilidad aun estando perfectamente optimizada para desktop, ya que el algoritmo no hace distinción alguna entre ambos resultados.

¿Por qué ha tomado esta decisión Google?

La razón es muy sencilla. El objetivo de Google es ofrecer los resultados que generen la mejor experiencia de usuario posible, entre lo que destaca la navegación web. En 2014 el número búsquedas efectuadas a través smartphones y dispositivos móviles superó por primera vez a las realizadas desde escritorio. Este dato nos lleva a otro que indica que 4 de cada 5 compradores efectúan sus compras desde dispositivos móviles, con lo que la navegación mobile se convierte en el referente para el comercio electrónico.

¿Qué puedo hacer?

No todo son malas noticias, ya que Google nos ofrece una serie de herramientas para ayudarnos a solventar este escollo. Se trata de la Guía para móviles de Google Developers , una web donde puedes encontrar: