Tras la muerte súbita del disco duro del portátil, opté por adquirir un sustituto que se está haciendo muy popular, los discos SSD (Solid State Disk) o discos en estado sólido, debido al gran rendimiento que aporta al sistema, rejuveneciendo éste casi un par de años.

Si bien es cierto, que su precio puede llegar a parecer desorbitado (prácticamente estamos hablando desde 0.50 a 0.80 ctm de € por Gb ), y que sus ciclos de escritura (como toda unidad NAND) son limitados ; el rendimiento que ofrecen y los nuevos diseños optimizados que los fabricantes están sacando al mercado, hacen que la inversión sea olvidada en un par de horas de uso.

No obstante, la instalación es lo de menos, viene a ser como cualquier otra unidad de almacenamiento pero hasta 5 veces más delgada que sus hermanos los discos magnéticos y la mayoría suelen traer adaptadores para su fijación a la carcasa. La configuración en el sistema es ya harina de otro costal.

Depende de si optamos por un sistema Linux o un sistema Windows en nuestra instalación, deberemos seguir unas u otras pautas para reducir al máximo el número de ciclos de lectura/escritura en nuestro nuevo y flamante SSD.

Comienzo de la instalación en Windows

Antes de instalar el disco, debemos asegurarnos de evitar los cuello de botella en el tráfico de datos , por lo que nos aseguraremos de conectar el disco con un cable correspondiente a la categoría del mismo, es decir, para un disco SSD SATA2 deberemos usar un cable de datos SATA2 y para un disco SSD SATA3 usaremos un cable de datos SATA3 ; parecerá algo obvio, pero más de uno ya estaba pensando en reutilizar algún cable SATA que le sobró de cuando cambió la placa... ;) La diferencia entre un cable SATA2 y SATA3 está en la impresión que tienen los cables, o también los podemos diferenciar porque los SATA3 parece que tienen una hendidura que lo divide casi en 2 partes a lo largo de su recorrido.

Lo siguiente tras la instalación será entrar a la BIOS, donde tendremos que seleccionar el modo AHCI para nuestro disco.

Es hora de empezar a 'trastear' nuestro nuevo disco. Arrancamos desde el DVD o USB Booteable con Windows (En nuestro caso con Windows 7), y cuando nos encontremos en la pantalla donde podremos iniciar la instalación, deberemos resistir la tentación de pulsar sobre "Instalar ahora" para ir a la opción "Reparar Equipo" . Ahora seleccionaremos la primera opción de las dos que se nos muestran, "Use herramientas de recuperación..." .

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Y en la siguiente pantalla encontraremos nuestro destino haciendo clic en "Símbolo de Sistema" .

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Todo esto lo hemos hecho para llegar a una consola DOS , desde donde podremos dar un correcto formato a nuestro disco.

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Ya en la consola escribiremos diskpart seguido de la tecla Intro, para entrar a la aplicación de gestión de discos de Microsoft.

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Una vez que nuestro prompt esté precedido de "DISKPART>" escribiremos list disk para que muestre los discos que se han detectado.

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Seleccionaremos el único disco que tenemos instalado en nuestro sistema tecleando lo siguiente: select disk 0 y presionamos enter.

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Ahora limpiaremos cualquier configuración de nuestro SSD escribiendo clean seguido de enter.

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Aquí es donde empezamos a darle forma. Escribimos lo siguiente para crear la partición: create partition primary align=1024 y pulsamos Intro.

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Y formateamos dicha partición con formato ntfs con el siguiente comando: format quick fs=ntfs

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Una vez completo el formateo rápido, escribimos active para marcar esta partición como partición activa del sistema.

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Para asegurarnos de que el proceso se ha completado correctamente, teclearemos list partition para mostrar las particiones existentes.

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Con esto ya podremos volver a la pantalla donde encontramos la opción "Instalar ahora" , y ya sí que sí podremos comenzar una instalación en un disco correctamente formateado y particionado.

Alargar la vida de nuestro SSD

Una vez instalado Windows, para que la vida útil de nuestro SSD se más duradera, deberemos llevar a cabo ciertas configuraciones :

Desactivar la Hibernación del sistema

Clic en el botón de inicio y escribimos cmd para levantar la consola. Ahí escribimos powercfg -h off con lo que deshabilitaremos dicha opción que consume espacio en disco y de paso nos ahorramos unos cuantos ciclos de escritura.

Cambiar la ubicación de cualquier caché

Como por ejemplo de los navegadores, seleccionando preferiblemente un disco secundario por el mismo motivo, ahorrar ciclos de escritura-lectura de nuestro SSD.

Deshabilitar el archivo de paginación de Windows

En Panel de Control>Sistema>Memoria Virtual Encontraremos una casilla que corresponde con esta tercera configuración de optimización del SSD, "No usar Archivo de Paginación". Otra opción que se nos da es la de ubicarlo en otra ruta.

Deshabilitar la Desfragmentación de Windows

En "Equipo" si clicamos con el botón derecho del ratón sobre la unidad SSD y seleccionamos "Propiedades", en la pestaña "Herramientas" encontraremos la opción "Desfragmentador", donde podremos desactivar las desfragmentaciones programadas.

Cambiar la ruta de TEMP y TMP

En "Panel de Control">"Sistema">"Avanzadas">"Variables de Entorno" Podremos dar otra ruta a nuestras carpetas temporales del sistema.

Con esto ya tendremos nuestro SSD configurado para un correcto funcionamiento sin sacrificar la vida útil de nuestro nuevo disco. Más adelante mostraré la configuración y optimización bajo sistemas Linux , que es bastante más interesante... ^_^

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