Antes, si una empresa te encargaba una página web, se podía incluir en el precio del proyecto, una cantidad mensual (o anual, por días, etc… eso ya dependía del acuerdo al que se llegase) en concepto de mantenimiento.

La aparición de los CMS y la facilidad de uso que otorgan han hecho que este mantenimiento lo realice un propio trabajador de la empresa que controle más o menos la interfaz de Wordpress (por ejemplo…), solicitándolo únicamente aquellas empresas cuyo personal tiene una formación prácticamente menos que básica en nuevas tecnologías.

No obstante, aunque la persona que administrará la instalación de Wordpress tenga cierta idea de su manejo, si nosotros realizamos la instalación del tema, configuración de plugins, personalización de la apariencia… Deberemos prestar atención a ciertos aspectos de los temas que seleccionemos. Podemos pasar horas en busca de un tema con el que poder trabajar, compatible con determinados plugins que necesitemos, que soporte la versión actual de Wordpress…

Este proceso puede ser tedioso, porque podemos dar con algunos temas realmente atractivos, que a la hora de la compra, en la instalación empezamos a encontrar que hay componentes que faltan, teniendo que solicitar una nueva descarga al desarrollador de dicho desastre, o directamente teniendo que volver a repetir el proceso de búsqueda…

¿A qué nos lleva todo esto? Los usuarios al ver que un tema, por muy bien diseñado que esté, le falta algún componente o función que “debería” estar, directamente van a cambiar de tema, y aquí es donde quería llegar. Si somos desarrolladores de temas Wordpress, deberemos cuidar estos detalles intentando ofrecer un servicio de atención de incidencias a los clientes de nuestro tema, evitando que cambien a la “competencia”.

Vamos a ver entonces, qué evitar en nuestro proyecto de temas para Wordpress :

Lo primero será determinar qué debemos dejar fuera de la base del código, no significando esto renunciar a un componente o funcionalidad cuyas características se puedan integrar de otra forma.

Los Sliders

Los sliders o deslizadores son bastante populares , y no es por nada, a todos nos gusta una galería de imágenes con un desplazamiento suave en sitio web, sobre todo cuando estamos visualizándolo desde un dispositivo móvil. Si bien es cierto que podemos encontrar muy buenos bloques de código para que nuestras imágenes se muevan fluidamente, debemos recordar que hoy día existen muy buenos plugins que nos darán la misma funcionalidad, no limitando esta función a nuestro tema, por lo que el cliente podrá hacer uso del mismo use el tema que use.

Shortcodes

Los códigos cortos o Shortcodes son una de las mejores características , ya seamos principiantes o expertos, los necesitaremos en un momento u otro. Pero por muy útiles que sean, si los introducimos en nuestro código principal, y se produce un cambio de tema, estos códigos que se han ido añadiendo en las distintas páginas, bien para dinamizar el contenido o para ayudar con el diseño, deberán ser eliminados a mano para que el tema sustituto se muestre correctamente, con lo que estaremos dando trabajo de más al cliente, afectando negativamente a nuestra imagen para con éste.

Al igual que los sliders encontramos plugins muy efectivos y prácticos en el repositorio de Wordpress, por lo que es otra característica que podemos integrar mediante la solicitud de instalar un plugin que consideremos adecuado.

Contenido personalizado

Si un usuario comienza a crear contenido bajo nuestro tema, y decide cambiar a otro más adelante, puede encontrar que toda esa información se ha ido. Cosa que en realidad no es así, pero ese contenido se encuentra inaccesible desde el nuevo tema . Para evitar esta situación, el uso de plugins es lo más recomendado, por ejemplo para gestionar portfolios que no se encuentren “anclados” a un tema en concreto, sino que estén a disposición de todos aquellos temas que se quieran usar.

Filtro de Feedbacks

Para evitar comentarios o correos al formulario con contenido negativo o spam , también podemos encontrar muy buenos bloques de código, pero lo mejor será requerir la instalación de un plugin que se encargue de este filtrado, así el cliente podrá hacer uso del mismo aunque cambie de tema.

Basta de ejemplos, creo que la idea ha quedado clara, ¿no? ;) Determinadas partes de nuestro tema podrán estar activas como plugins, aligerando así nuestra tarea de desarrollo y agilizando nuestro código principal . De hecho, existe un apartado en Wordpress.org denominado “Territorio Plugin” , en el que se nos advierte de que nuestro código deberá carecer de determinadas funcionalidades integradas si queremos ponerlo a la venta en algunas plataformas como ThemeForest o la propia Wordpress.org.

Una opción de lo más efectiva es hacer uso de la librería escrita en PHP TGM Plugin , con la cual podremos requerir o recomendar la instalación de diversos plugins tras la activación de nuestro tema en una instalación Wordpress.

Poniendo punto y final a estas recomendaciones, decir que si no nos tenemos que acoger a unas limitaciones como la de “Territorio Plugin”, el límite de lo que incluirá el código principal del tema vendrá dado por cada desarrollador y su criterio de programación, por darle un nombre, vendrá dado por si “develop instinct” ;).