El pasado 2 de octubre, Linus Torvalds, ingeniero de software creador del sistema operativo libre Linux, envió un correo a todos sus suscriptores informando de una gran noticia: el Kernel 4.8 de Linux se hacía oficial después de descartar hasta ocho versiones anteriores que fueron candidatas. Esta versión trae consigo varias novedades que no dejarán indiferentes a los usuarios de este sistema operativo.

¿Cuáles son las novedades del Kernel 4.8?

Entre los principales aspectos novedosos de la versión 4.8 se encuentran los siguientes:

  • Soporte para la tecnología táctil de la Surface 3, la revolucionaria Tablet de Microsoft. Con este adelanto, se pretende llegar a la posibilidad de incluir Linux en los dispositivos de Microsoft.
  • Soporte para AMDGPU OverDrive. Desde ahora, los drivers libres de AMD para GNU/Linux soportan el overclocking. Aun así, esto está limitado de momento a las gráficas compatibles con AMDGPU.
  • Soporte para nVidia Pascal. Los controladores gráficos de la empresa empiezan a soportar por fin las arquitecturas Pascal. La excepción la encontraremos en las GeForce GTX 1060/1070/1080, que no podrán beneficiarse de este soporte hasta que nVidia no libere sus firmwares firmados. Sobre todo los modelos que más urgen son los que comprenden la serie GTX 1000. La GP100 por ejemplo, ya la soporta.
  • También incluye un nuevo driver para tarjetas gráficas ARM Mali, que ofrece soporte para las gráficas Mali DP500, DP550 y DP650. Además, aparece después de mucho tiempo de espera el soporte para el HDMI CEC, que permite que uno o varios dispositivos se conecten por HDMI siendo controlados con un sólo control remoto.
  • Soporte oficial para el SoC Broadcom BCM2837, que es el que llevan montado las Raspberry Pi 3.

Los primeros problemas

Justo dos días después del lanzamiento del Kernel 4.8, otro nuevo correo llegaba a la carpeta de Recibidos de los usuarios de Linux. Torvalds pedía disculpas por una serie de errores que había “matado el Kernel”, en palabras del propio creador del sistema operativo. Andrew Morton, encargado de intentar solucionar una serie de bugs que existían desde la versión del kernel 3.15, fue el encargado del crash que provocó la caída de la versión más reciente y lanzada apenas dos días antes. El problema, según Torvalds, fue un mal uso del BUG_ON(). Y es que los desarrolladores de Linux ya estaban avisados desde 2002 que era necesario dejar de utilizar el BUG_ON() y estos han seguido utilizándolo, acabando de la peor forma posible.

Sin embargo, y aunque en principio se temió porque fuese el fin de la versión solo cuarenta y ocho horas después de su lanzamiento, Torvalds tranquilizó a los usuarios prometiendo solucionar estos errores cuanto antes. Además, continúa invitando a los desarrolladores a descargar el Kernel 4.8 para que conozcan y disfruten las novedades que presenta la versión más novedosa hasta la fecha.