Kubernetes para desarrolladores
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El lenguaje de programación C no es solo un clásico: sigue siendo un pilar en la informática moderna. Desde sistemas operativos hasta dispositivos embebidos, C mantiene su relevancia en un mundo dominado por lenguajes más jóvenes. En este artículo descubrirás qué es C, sus principales características, por qué aprender a programar en C hoy es una decisión inteligente y qué oportunidades profesionales abre en el mercado laboral.
Tabla de contenidos
¿Te has preguntado por qué el lenguaje de programación C sigue siendo relevante después de más de cinco décadas?
Aunque surgieron alternativas más modernas como Python, JavaScript o Go, programar en C sigue siendo la base de muchos sistemas críticos y aplicaciones de alto rendimiento. Su impacto es tan grande que lenguajes como C++, Java y Python heredan conceptos y estructuras directamente de él.
En este artículo exploraremos qué es C, sus características esenciales, su historia, las aplicaciones actuales y, sobre todo, por qué aprenderlo hoy puede abrirte puertas en el mercado laboral tecnológico.
El lenguaje de programación C es uno de los pilares de la informática moderna. Se trata de un lenguaje de propósito general, imperativo y de bajo nivel relativo, que combina eficiencia, portabilidad y control directo del hardware. Gracias a estas características, C se ha convertido en la base de numerosos sistemas operativos, compiladores, bases de datos y lenguajes posteriores.
Cuando hablamos de qué es C, nos referimos no solo a un lenguaje de programación, sino a una herramienta que ha definido la forma en que pensamos la programación y el diseño de software. A día de hoy, aprender a programar en C sigue siendo clave para quienes buscan entender cómo funcionan los ordenadores “desde dentro” y adquirir una base sólida para otros lenguajes más modernos.
El lenguaje de programación C nació a principios de los años 70 en los Laboratorios Bell, de la mano de Dennis Ritchie, como evolución del lenguaje B (inspirado en BCPL). Su objetivo inicial fue claro: ofrecer una herramienta flexible, eficiente y portátil para el desarrollo del sistema operativo UNIX. Esa decisión marcó un antes y un después en la historia de la informática, ya que permitió construir un sistema operativo robusto y altamente escalable con un lenguaje de propósito general.
El éxito de UNIX impulsó rápidamente la popularidad de C, y con ello su expansión a múltiples proyectos y plataformas. Una de sus claves era la posibilidad de acceder al hardware y a la memoria de forma directa, pero sin perder la portabilidad entre sistemas. Esta combinación lo convirtió en la elección natural para sistemas operativos, compiladores y software de alto rendimiento.
A lo largo de las décadas, C ha pasado por diferentes procesos de estandarización que aseguraron su estabilidad y compatibilidad en distintos entornos:
Gracias a estas revisiones, el lenguaje de programación C se ha mantenido vivo y actualizado, evitando quedar relegado frente a alternativas más recientes.
Además, su influencia es enorme: lenguajes tan extendidos como C++, Java, C# o incluso Python se inspiran directa o indirectamente en su sintaxis y filosofía. Por eso, aprender a programar en C no solo significa dominar un lenguaje veterano, sino también adquirir una base sólida para adaptarse con facilidad a muchos otros entornos de desarrollo actuales.
Hoy en día, C sigue siendo clave en áreas como sistemas operativos, programación embebida, motores de bases de datos, software científico y seguridad informática, demostrando que, pese a sus 50 años de historia, continúa evolucionando y siendo fundamental en el panorama tecnológico.
El lenguaje de programación C reúne una serie de cualidades que lo han mantenido vigente durante más de cinco décadas. Estas características lo convierten en una herramienta fundamental tanto para aprender los fundamentos de la informática como para desarrollar aplicaciones críticas de alto rendimiento.
A continuación se detallan sus rasgos más importantes, con ejemplos que ilustran su utilidad en la práctica.
C destaca por su sintaxis clara y su cercanía al hardware. Permite escribir programas compactos y rápidos, ideales para sistemas que requieren máximo control y rendimiento.
#include <stdio.h>
int main() {
printf("Hola, mundo\n");
return 0;
}
El código en C puede compilarse en múltiples plataformas con cambios mínimos, lo que facilita el desarrollo multiplataforma.
#include <stdio.h>
#ifdef _WIN32
#define OS "Windows"
#elif __linux__
#define OS "Linux"
#elif __APPLE__
#define OS "MacOS"
#else
#define OS "Unknown"
#endif
int main() {
printf("El sistema operativo es: %s\n", OS);
return 0;
}
El uso de punteros ofrece un control directo de la memoria, permitiendo optimizar el uso de recursos y acceder al hardware de manera precisa.
#include <stdio.h>
int main() {
int var = 10;
int *ptr = &var;
printf("Valor de var: %d\n", var);
printf("Dirección de var: %p\n", (void*)&var);
printf("Valor apuntado por ptr: %d\n", *ptr);
printf("Dirección almacenada en ptr: %p\n", (void*)ptr);
return 0;
}
C incluye una biblioteca rica en funciones listas para usar: manipulación de cadenas, operaciones matemáticas o gestión de archivos, entre muchas otras.
#include <stdio.h>
#include <string.h>
int main() {
char str1[20] = "Hola, ";
char str2[20] = "mundo!";
strcat(str1, str2);
printf("%s\n", str1);
return 0;
}
El lenguaje soporta dividir el código en funciones y módulos reutilizables, lo que mejora la organización, el mantenimiento y la colaboración entre equipos.
#include <stdio.h>
// Declaración de funciones
int suma(int a, int b);
int resta(int a, int b);
int main() {
int x = 10, y = 5;
printf("Suma: %d\n", suma(x, y));
printf("Resta: %d\n", resta(x, y));
return 0;
}
// Definición de funciones
int suma(int a, int b) {
return a + b;
}
int resta(int a, int b) {
return a - b;
}
Gracias a su capacidad de gestionar memoria manualmente, C es muy eficiente en el uso de recursos, fundamental en sistemas embebidos y software de alto rendimiento.
#include <stdio.h>
#include <stdlib.h>
int main() {
int *arr;
int n = 5;
// Asignación dinámica de memoria
arr = (int*)malloc(n * sizeof(int));
if (arr == NULL) {
printf("Error de asignación de memoria\n");
return 1;
}
// Uso de la memoria asignada
for (int i = 0; i < n; i++) {
arr[i] = i + 1;
printf("%d ", arr[i]);
}
printf("\n");
// Liberación de la memoria asignada
free(arr);
return 0;
}
C se ha estandarizado con normas como ANSI C (C89/C90), C99 y C11, lo que asegura la compatibilidad y su evolución a lo largo del tiempo.
#include <stdio.h>
int main() {
// Declaración de variables en cualquier lugar
for (int i = 0; i < 5; i++) {
printf("%d ", i);
}
printf("\n");
return 0;
}
#include <stdio.h>
#include <threads.h>
int thread_func(void *arg) {
printf("Hello from thread!\n");
return 0;
}
int main() {
thrd_t thr;
// Crear y lanzar un hilo
if (thrd_create(&thr, thread_func, NULL) == thrd_success) {
thrd_join(thr, NULL); // Esperar a que el hilo termine
}
return 0;
}
El lenguaje de programación C ha demostrado ser extremadamente versátil, y todavía hoy se utiliza en ámbitos donde se requiere máximo control, eficiencia y robustez. Su influencia está presente en todo tipo de proyectos, desde sistemas operativos hasta software de consumo.
A continuación repasamos las aplicaciones más relevantes en las que programar en C sigue teniendo un papel clave en la actualidad.
C se considera el “lenguaje de los sistemas operativos”. UNIX fue escrito casi en su totalidad en C, y hoy en día sistemas como Linux, Windows o macOS siguen basándose en este lenguaje para buena parte de su núcleo.
#include <stdio.h>
#ifdef _WIN32
#define OS "Windows"
#elif __linux__
#define OS "Linux"
#elif __APPLE__
#define OS "MacOS"
#else
#define OS "Unknown"
#endif
int main() {
printf("Sistema operativo detectado: %s\n", OS);
return 0;
}
Bases de datos, compiladores, editores de texto y software gráfico hacen uso de C para garantizar rendimiento y estabilidad. Ejemplos emblemáticos son MySQL, Git o herramientas de compresión como 7-Zip.
#include <stdio.h>
void quicksort(int arr[], int low, int high);
int partition(int arr[], int low, int high);
void quicksort(int arr[], int low, int high) {
if (low < high) {
int pi = partition(arr, low, high);
quicksort(arr, low, pi - 1);
quicksort(arr, pi + 1, high);
}
}
int partition(int arr[], int low, int high) {
int pivot = arr[high];
int i = (low - 1);
for (int j = low; j < high; j++) {
if (arr[j] < pivot) {
i++;
int temp = arr[i];
arr[i] = arr[j];
arr[j] = temp;
}
}
int temp = arr[i + 1];
arr[i + 1] = arr[high];
arr[high] = temp;
return (i + 1);
}
int main() {
int arr[] = {10, 7, 8, 9, 1, 5};
int n = sizeof(arr) / sizeof(arr[0]);
quicksort(arr, 0, n - 1);
printf("Array ordenado: ");
for (int i = 0; i < n; i++)
printf("%d ", arr[i]);
printf("\n");
return 0;
}
Desde microcontroladores hasta sistemas integrados en automóviles o dispositivos IoT, C se emplea para programar firmware y controladores que necesitan interacción directa con el hardware.
#include <avr/io.h>
#include <util/delay.h>
int main(void) {
DDRB |= (1 << PB0); // Configurar PB0 como salida
while (1) {
PORTB ^= (1 << PB0); // Alternar el estado de PB0
_delay_ms(1000); // Esperar 1 segundo
}
return 0;
}
Cuando la rapidez de respuesta es crítica (aviación, medicina, automoción), C sigue siendo la mejor opción por su determinismo y eficiencia en el uso de recursos.
#include <stdio.h>
#include <time.h>
int main() {
clock_t start, end;
double cpu_time_used;
start = clock();
// Código que se quiere medir
for (int i = 0; i < 1000000; i++) {
// Operaciones intensivas
}
end = clock();
cpu_time_used = ((double) (end - start)) / CLOCKS_PER_SEC;
printf("Tiempo de CPU usado: %f segundos\n", cpu_time_used);
return 0;
}
El alto rendimiento de C lo hace ideal para motores de juegos y gráficos 3D, tanto en proyectos propios como en bibliotecas fundamentales (ejemplo: OpenGL). Muchos motores escritos en C fueron la base de desarrollos actuales en C++ y otros lenguajes.
El lenguaje de programación C también se usa en aplicaciones científicas que requieren procesamiento intensivo de datos, simulaciones y cálculos matemáticos de gran escala.
Muchas herramientas de hacking ético y ciberseguridad están escritas en C, debido a que permite un control muy preciso del sistema. Esto incluye desde analizadores de tráfico de red hasta software de detección de intrusos.
Como todo lenguaje de programación, C presenta fortalezas y limitaciones que conviene conocer antes de elegirlo para un proyecto o como primer paso en la formación de un programador. A día de hoy, su papel sigue siendo relevante en sectores donde se necesita máximo rendimiento, portabilidad y control, aunque también enfrenta desafíos frente a lenguajes más modernos.
En resumen, C sigue siendo la elección ideal cuando el control del hardware, la eficiencia y la portabilidad son críticos, pero exige una mayor disciplina por parte del programador. Su dominio es, sin embargo, un diferenciador en el mercado laboral actual, especialmente en campos como ciberseguridad, sistemas embebidos, automoción, telecomunicaciones y desarrollo de sistemas operativos.
El lenguaje de programación C ha servido como punto de partida para muchas tecnologías que hoy dominan la industria. Entender sus diferencias frente a otros lenguajes populares ayuda a valorar mejor su vigencia y a decidir cuándo es más conveniente programar en C frente a alternativas más modernas.
C++ nació como una extensión de C para añadir programación orientada a objetos y otras abstracciones de alto nivel.
Java apareció en los años 90 con el objetivo de ofrecer portabilidad total gracias a la Máquina Virtual de Java (JVM).
Python es el favorito de la era de la IA y el desarrollo rápido, gracias a su sintaxis simple y la gran cantidad de librerías disponibles.
En los últimos años, Rust y Go han surgido como alternativas modernas que compiten con C en áreas específicas.
En definitiva, C no compite directamente con los lenguajes modernos, sino que los complementa. Muchos de ellos dependen de C en sus implementaciones internas, y dominar C ofrece una ventaja estratégica: permite moverse con solidez entre lo más bajo (cercano al hardware) y lo más alto (entornos interpretados o orientados a objetos).
Aunque han surgido decenas de lenguajes modernos, estudiar C lenguaje de programación sigue siendo una apuesta estratégica para cualquier desarrollador. No se trata solo de conocer un lenguaje histórico, sino de adquirir competencias que continúan siendo esenciales en la informática y el mercado laboral actual.
Una base sólida en programación: Aprender C te enseña cómo funcionan realmente los ordenadores. Conceptos como punteros, gestión de memoria y control de hardware proporcionan una visión que otros lenguajes abstraen. Esta base resulta clave para entender después lenguajes como C++, Java o Python.
Relevancia en sistemas críticos: El lenguaje de programación C sigue siendo dominante en sistemas donde el rendimiento y la eficiencia son vitales: sistemas embebidos, controladores de hardware, sistemas operativos y software de seguridad. Empresas de automoción, telecomunicaciones y electrónica siguen contratando perfiles especializados en C.
Adaptabilidad a nuevos lenguajes: Gran parte de los lenguajes modernos se inspiraron en C. Estudiar C facilita programar en C++, Java, C#, Go o incluso entender cómo funcionan internamente librerías de Python. Es el puente que conecta el nivel más bajo del hardware con el software de alto nivel.
Demanda en el mercado laboral: El mercado laboral de la programación en C continúa activo. Los perfiles que dominan C suelen acceder a puestos con buena remuneración, sobre todo en ingeniería de sistemas, ciberseguridad, desarrollo de firmware y robótica. Incluso las grandes tecnológicas lo consideran un requisito en posiciones clave.
Clave para investigación e innovación: Muchos proyectos de inteligencia artificial, sistemas distribuidos y ciencia de datos dependen de librerías escritas en C para obtener máximo rendimiento. Conocer el lenguaje permite optimizar procesos y contribuir en el desarrollo de herramientas de vanguardia.
En resumen, programar en C hoy en día es una inversión inteligente: te da una base sólida, te conecta con el mercado laboral, y abre puertas a áreas críticas donde la eficiencia sigue siendo indispensable.
El lenguaje de programación C no es solo una reliquia histórica: sigue siendo uno de los pilares más sólidos de la informática moderna. Su simplicidad, eficiencia y control sobre el hardware lo convierten en una herramienta insustituible en áreas donde la optimización y el rendimiento son cruciales. Además, dominar C aporta una base conceptual única que facilita el aprendizaje de otros lenguajes y tecnologías.
Hoy en día, estudiar y programar en C no significa quedarse atrás, sino todo lo contrario: es abrir puertas a sectores con alta demanda laboral, como el desarrollo de sistemas embebidos, la ciberseguridad, la ingeniería de software o la inteligencia artificial. Por eso, entender qué es C y cómo aprovechar su potencial sigue siendo una inversión estratégica para cualquier programador.
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